Mostrando entradas con la etiqueta Héroes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Héroes. Mostrar todas las entradas

martes, 7 de mayo de 2013

EN MEMORIA DE LADISLAO TEJEDOR Y SU HA-200 SAETA


Hola amigos. Hoy me he visto obligado a hacer esta triste entrada en el blog. Con ella, quiero honrar la memoria del comandante Ladislao Tejedor, que murió al estrellarse con el avión Saeta (el de la imagen) que pilotaba.
 
La Fundación Infante de Orleans es una organización sin ánimo de lucro que se encarga de adquirir y restaurar aviones históricos importantes para la aeronáutica española. Es el tercer museo de aviones históricos en vuelo (sí sí, podemos ver volar aviones de hace 80 años como si tal cosa) y... bueno, el Hispano Aviación HA-200 Saeta estaba entre ellos.
 
La FIO organiza exhibiciones aéreas todos los primeros domingos de mes, y en la correspondiente al 5 de mayo de 2013 todo marchaba perfectamente hasta que al final de la demostración, el Saeta pilotado por Ladislao Tejedor (``Ladis´´ para los que lo conocían), comienza una maniobra de viraje en la que el avión, que no volaba demasiado alto, acabó por estrellarse contra los hangares del aeródromo de Cuatro Vientos. No está claro todavía el por qué del siniestro, pero se barajan como posibles causas un error del piloto al realizar el looping a demasiada poca altura (por lo que al avión no le daría tiempo a recuperar) o bien un fallo en los flaps del aparato, entre otras.
 
El caso es que ese día fue realmente trágico para la aviación española: perdimos a un gran piloto, que era comandante del Ejército del Aire, veterano de la Guerra de Libia, padre de un hijo y asesor personal del Ministro de Defensa. Tenía 34 años y era un as en el pilotaje de cazas. Por otra parte también perdimos un avión mítico, el 203-50, que tantos y tantos años llevaba surcando los cielos de Madrid con la FIO.
 
Estén donde estén, que la Virgen de Loreto los acoja y que sigan volando allá en el Cielo. Se os echará de menos.
                  
 
SIEMPRE EN NUESTRA MEMORIA
 
 
 
 

domingo, 10 de junio de 2012

CHARLES GREEN


EL PRIMER VIAJE AÉREO DE LARGA DISTANCIA (1836)

Flag of the United Kingdom.svgHola, amigos! Hoy he decidido continuar con mi homenaje a los héroes de la aviación con uno muy especial: Charles Green, el hombre que realizó el primer gran viaje aéreo, entre Londres y Niederhausen, en el ducado de Nassau (Alemania), entre los días 7 y 8 de noviembre de 1836. Este audaz hombre, recorrió 772 kilómetros en su globo Royal Vauxhall. Así que embarquémonos inmediatamente en una de las historias más importantes de los inicios de la aerostación.

EL PRIMER DOBLE RÉCORD DE DURACIÓN Y DE DISTANCIA
Charles Green, nacido en Londres el 31 de enero de 1785, fue el fundador de una dinastía de navegantes aerostáticos de las que había entonces en Europa, sobre todo en Francia, como la de los Garnerin y los Goddard. El hecho de realizar una serie de exhibiciones populares no le impidió afrontar a su vez empresas más serias, ¿sabeis? Os contaré una de ellas a continuación.
El lunes 7 de noviembre de 1836, a las 13:00 (¡qué exactitud para ser algo tan antiguo!), en compañía de lord Robert Hollond y de un músico irlandés llamado Monck Mason (que no se que diablos hacía ahí), despegó de Vauxhall, en Londres, a bordo del Royal Vauxhall, un magnífico globo de seda de colores rojo y amarillo, muy brillantes según contaban. Los aeronautas llevaban víveres para dos semanas (fijaos en la incertidumbre que había en aquel tiempo sobre la duración de un vuelo) además de equipamiento y una carta dirigida a Guillermo I, rey de Holanda, de parte del cónsul de este país en Inglaterra. Una ligera brisa impulsó al principio al aerostato al sudeste, de modo que a las 16:00 avistaron Canterbury, reconocible fácilmente gracias a su espectacular catedral. Poco a poco, mientras la luz iba declinando, el globo se acercaba a veces tanto al suelo, ¡que la tripulación podía conversar con los lugareños! Cuando advirtió que el viento los arrastraba más al norte (son las desventajas del vieje en globo, está uno a merced del viento), Green volvió a tomar altura para recuperar la corriente de aire favorable, que los llevó a la vertical del castillo de Douvres.
A las 16:48 horas, el globo comenzó a sobrevolar el mar y alcanzó las costas francesas a las 17:50, al oeste de Calais. A partir de allí voló a unos 1.000 metros de altitud, en una oscuridad casi total. Empezó a sobrevolar el norte de Francia, donde las luces de unos pocos hogares dispersos rompían la noche. Mientras se delizaban en silencio hacia Bélgica, los tres hombres vieron los fuegos dantescos de los numerosos altos hornos que naunciaban Lieja.
Más allá se extendía un océano oscuro y glacial. El amanecer encontró a los tripulantes de buen humor, pero desorientados: creían estar sobre el mar y en cambio podían ver tierras de cultivo entre las que corría un río caudaloso que pronto identificaron: el Rin. Cuando el Royal Vauxhall se estaba aventurando por una región accidentada y cubierta de bosques hasta donde alcanzaba la vista, Green creyó prudente aterrizar y eligió para ello un ``un prado que formaba una pequeña hondonada´´, al parecer el único lugar propicio.
El avezado navegante tuvo que luchar contra el viento para dominar los movimientos del globo y posarse suavemente. eran las 7:30. El viaje había durado 18 horas. Los viajeros se enteraron entonces de que se encontraban en el ducado de Nassau, en el municipio de Niederhausen. Green dibujó enseguida la ruta recorrida y pudo congratularse: habían atravesado Francia, Bélgica, Prusia y el ducado de Nassau, y sobrevolando varias cuidades, entre ellas Douvres, Calais, Cassel, Ypres, Courtray, Lille, Tournay, Bruselas, Namur, Lieja. Spa, Malmédy y Coblenza. además, aquel viaje de 772 kilómetros les permitió batir el doble récord de distancia y tiempo de vuelo. Debidamente agasajados, Green y sus compañeros se dirigieron a París, donde el aeronauta realizó varias ascensiones muy aplaudidas. Se lo merecía: acababa de inaugurar la era de los viajes aéreos.

DATOS BIOGRÁFICOS



Charles Green, símbolo de la conquista del aire en la Inglaterra del siglo XIX, llevó a cabo varias hazañas notables. El 19 de julio de 1821, con motivo del aniversario de la coronación de Jorge IV, efectuó la primera ascensión de la historia de un glubo hinchado con gas de hulla, más barato que el hidrógeno. El 29 de julio de 1828, se distinguió por un número tan peligroso como inútil, aunque muy valorado por el público, de hecho el primero de este tipo realizado en Inglaterra: se elevó, a horcajadas sobre un poni situado en una pequeña plataforma que colgaba de un aerostato. El 1 de agosto de 1831 llevó a cabo una magnífica ascensión durante la inauguración del Puente de Londres.
En 1836 emprendió el espectacular viaje durante el cual un globo utilizó por primera vez la famosa guide rope; además, los tres aeronautas soltaron correo al alcanzar la vertical de Canterbury, de Douvres y de varias ciudades alemanas (no se como porras atinarían con lo destinatarios).
Al año siguiente, Thomas Monck relató el preriplo en una obra que fue publicada por la editorial Delauny (París) con el título de Détails sur le voyage aérien de Londres à Weilburg (Detalles sobre el viaje aéreo de Londres a Weilbuerg). Por su parte, Charles Green siguió con sus exhibiciones populares de aerostática a base de fuegos artificiales bajo su globo, o lanzando monos en paracaídas. Realizó así entre quinientas y mil ascensiones, antes de morir en Londres en 1870.

Incluso en Mongolia conocen a Green

Bueno amigos, siento haber tardado tanto en volver a escribir pero bueno... ya nos veremos de nuevo






lunes, 22 de agosto de 2011

SIGLO XIX

                     

TODO EL MUNDO: 1800-1899
Wooooo!!! ¡Cuánto tiempo sin escribir, amigos! Mis vacaciones no me han permitido escribir. Pero hoy vuelvo temporalmente a casa y quiero recompensar vuestra espera con una nueva entrada. Mi blog, aunque modesto, va evolucionando y hoy, da otro paso. Creo que como dije en mi bienvenida este es un tributo a la aviación, ¡pero también a los aviadores! Así que de vez en cuendo me saldré di mi rutina de aviones e helicópteros (que también pondré) y dedicaré alguna entrada a los HÉROES DE LA AVIACIÓN. He decidido empezar por el principio de los tiempos... el siglo XIX. Y es que a mí me gusta explicarles a los que no son entendidos en la materia, la historia de la aviación comparada con la vida de una persona. Diríamos que su concepción se llevó a cabo de la mano de genios como Clément Ader, el embarazo la época que explicaré en esta entrada, el nacimiento el vuelo de los hermanos Wright, la infancia podría ser la Primera Guerra Mundial, la adolescencia desde esta hasta 1939, y ya... la edad adulta. Todavía no hay fecha para compararla con la ancianidad, pero puede que sea cuando sean sustituidos por naves espaciales como en Star Wars. En fin, sin más preámbulos, comencemos.

CUANDO VICTOR HUGO Y NADAR SOÑABAN CON UN SIGLO XX AERONAÚTICO

La exaltación de la aviación recién nacida se notaba más o menos por toda Europa, sobre todo desde el primer vuelo efectuado en 1783 por Pilâtre de Rozier a bordo de un globo aerostático. se planteó entonces una cuestión capital: ¿Cómo dominar el viento? Los partidarios de un artefacto más ligero que el aire consiguieron ensamblar un aerostato ahusado con un motor: así se pudo realizar el primer vuelo de un dirigible, concebido por el francés (hay que ver cunatos franceses participaron en esto...) Henri Giffard en 1852. No obstante los teóricos y los pioneros se inclinaban por un aparato más pesado que el airey por máquinas que, siguiendo el (madre que tormenta de rayos está cayendo!!!) modelo de las aves, pudieran vencer la fuerza de la gravedad, y sostenerse en el aire gracias a las alas. En Francia, el fotógrafo Nadar, respaldado por Victor Hugo y algunos grandes científicos de la época, entre ellos Camille Flammarion, se convirtió en el portavoz de este movimiento, e incluso escribió al respecto el Manifiesto de la automoción aeronaútica.
Asimismo, había en Europa otras mentes privilegiadas que se apasionaron con el tema y que topaban siempre con el mismo obstáculo: el peso del motor. estos cerebros, aunque con los pies en el suelo, no dejaron de definir lo qie iba a ser un avión. así, el inglés sir George Caley redactó precozmente el Primer ensayo del aeroplano, en el que había una descripción completa de la máquina voladora (alas, timón de dirección y órganos motopropulsores con hélices). Entre 1840 y 1848, el británico William Samuel Henson se esforzó en desarrollar su Aerial Steam Carriage o ``Carro volador a vapor´´, un aparato bautizado como Titanic... (no confundir con el famoso naufragio) Este aeroplano de velas fijas, equipado con un motor a vapor de 30 caballos, ofrecía el aspectgo de un monoplano elegante, de 45 metros de envergadura, con una vela fija de empanaje y un tren de tres ruedas. desafortunadamente, no pasó de la fase de maqueta.


                          

En 1868, el francés Jean-Marie Le Bris constryó un planeador inspirado en el albatros. A bordo de este artefacto, una especie de canoa con alas estrechas y curvas, movidas por un sistema de cuerdas y por 72 poleas, el marino-aviador se elevó unos 40 metros, arrastrado por unso treinta marineros.
En Alemania, Otto Lilienthal realizó varios intentos memorables a partir de 1889. Encadenó mas de 2.500 vuelos, durante los que consiguió salvar planeando una distancia de 200 o 300 metros planeando, después de haber tomado impulso desde un montículo. Estudió con especial dedicación las condiciones de estabilidad a la hora de construir su máquina voladora motorizada. Desgraciadamente, el 9 de agosto de 1896 su planeador cyó y se estrelló; Lilienthal, ``el más grande de los precursores´´ en palabras de wilbur Wright, murió al día siguiente.
En Estados Unidos, Octave Chanute, un ingeniero de origen francés (como no, je je) enterado de los trabajos del teórico Louis Mouilliard y de Clément Ader, realizó estudiuos similares y se convirtió en el consejero de los hermanos Wright, quienes aprovecharon la experiencia francesa.
El mérito de describir, en una patente registrada el 17 de agosto de 1876, una máquina voladora notable para su época recayó Alphonse Penaud y Paul Gauchot (franceses, para qué variar, ja ja): además de algunas innovaciones sorprendentes que prefiguraban los elementos principales del aeroplano moderno, poseía por primera vez un mado único de dirección y de elevación: una palanca, ciertamente primitiva, pero allí estaba
Lo que viene a continuación ya es conocido: Ader consiguió hacer despegar su Avion en 1890, y en 1903 el América de los hermanos Wright le dio la réplica.

          

LOS PRECURSORES DE LOS PIONEROS

En 1849, sir George Cayley (1773-1857) hizo volar a un niño en en Flyer, un planeador triplano arrastrado mediente una cuerda. En 1853 la máquina mejorada se convirtió en el new Flyer, a bordo del cual iba un voluntario, tras bajar rápidamente una pendiente, se mantuvo en el aire y consiguió aterrizar más tarde.

                                                       

William Samuel Henson (1805-1888) renunció a su sueño al faltarle los fondos necesarios para hacerlo realidad, mientras que Jhon Stringfellow (1799-1883) lo intentó en vano con un triplano a vapor. Este, que fue mostrado en la exposición organizada en 1868 por la nueva Sociedad Aeronáutica de Gran Bretaña, presentaba una configuración de alas parecida a la que usarían lo hermanos Wright.

                                                     

Jean-Marie Le Bris (1817-1872) abandonó el proyecto después de que el prototipo quedara destrido en el sugundo intento (hombre de poca paciencia), pero sobre todo, al enterarse de la muerte de su hijo en Montevideo ese mismo año. desesperado por no conseguir financiación para su máquina voladora Alphonse Penaud (1850-1880) acabó suicidándose en París. este visionario había descrito algunos elementos característicos del avión moderno, como el tren de aterrizaje retráctil, el ala en flecha y la palanca de mandos. Entre otros precursores se encuentran el británico Thomas Moy, los franceses Victor Tatin y Félix du Temple, también alos americanos Hiram Maxim, Samuel Pierpont-Langley, Auguste Herring o Gustave Whitehead.